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Los inmigrantes, una revolución silenciosa en Argentina y nuestra Patagonia

Por Jorge Muñoz - Diario de Rio Negro

Esto somos los miles y miles de migrantes en Argentina. La revolución silenciosa... A eso hemos venido a este maravilloso país y para ello nos quedamos. Para esto nos organizamos y nos levantamos todos los días. Somos la revolución de la diversidad, la igualdad, el trabajo honesto. Somos la revolución de la verdadera fraternidad, de la paz. Esto es lo que ofrendamos diariamente en cada rincón de Argentina, desde La Quiaca hasta Ushuaia... somos la revolución de la esperanza.

 

Y somos la revolución silenciosa en el planeta junto a otros millones de “desarraigados” a la fuerza, por el hambre, la pobreza, la violencia, el dolor que genera el capitalismo depredador que impone un modelo de producción y consumo que no resiste ya esta “casa común” que llamamos Tierra.

 

Somos la porción de empobrecidos que silenciosamente nos hemos rebelado, nos resistimos a ponernos de rodillas ante el hambre y la pobreza a la que nos quieren condenar en nuestros lugares de origen. Y a costa de abandonar el “lugar en el mundo” que creíamos era el nuestro, encaramos la incertidumbre y salimos en busca de ese otro lugar, ese otro destino, ese “buen vivir” al que estamos convocados todos, esa otra “patria”, la de acogida y que después de algunos años comenzamos a amar como a la de “partida”, la añorada, la ahora lejana...

 

Somos la revolución silenciosa porque son múltiples los sectores interesados en “ningunearnos”, también algunos hermanos pobres como nosotros, involuntariamente, hasta por ignorancia, por temores que vienen de los prejuicios y mitos migratorios difundidos por el sistema y sus “medios de incomunicación” y sus gobiernos.

 

La riqueza que genera la actividad ladrillera en Allen, desarrollada por comunidad boliviana, es mayor al presupuesto anual del estado rionegrino y toda se distribuye en la zona.

 

Somos una herida que “clama al cielo” y pone en evidencia toda la crueldad de este capitalismo actual, alcahuetea con nuestra presencia, con nuestros cuerpos, vivientes y resistiendo, que el modelo ha fracasado...

 

Somos la revolución silenciosa pero imparable. Ni los métodos antimigrantes más criminales del mundo, EE. UU. y Unión Europea, nos han podido detener porque somos portadores de la vida que triunfa sobre la muerte, somos portadores de la esperanza cierta que propone la suma de millones que optamos por el “buen vivir” y hacer del planeta nuestro lugar.

 

Somos invencibles porque la diversidad que enriquece y potencia la vida no es un discurso entre nosotros, somos la revolución de la diversidad. Porque con nuestra búsqueda paciente de nuestro lugar en el mundo vamos sembrando vida, esperanza, diversidad, justicia distributiva, trabajo honesto, fraternidad y paz, porque respondemos con amor a la violencia institucional cotidiana y el desprecio...

Humildemente orgullosos nos sentimos de ser esta revolución silenciosa y la queremos para todos, sin ningún tipo de distinción ni discriminación, para todo ser humano, por el solo hecho de ser persona, como los Derechos Humanos...

 

“Esto sucede en el país que tiene la historia migratoria más importante del continente, aun por encima de EE. UU. en algunos aspectos. La vigencia de los derechos humanos de los migrantes, en especial de los más pobres, depende en gran medida de la mayor o menor conciencia que tengamos cada uno de nosotros mismos de que los derechos son nuestros, de cada uno, por el solo hecho de ser personas y que el acceso y/o ejercicio de ellos nos pertenecen”. De la Red Nacional de Líderes Migrantes en Argentina y de la cual somos miembros fundadores.

 

La ley 25871 nos hace sujetos de derecho, para que nadie nos utilice para justificar la delincuencia, la trata, el desempleo u otro mal social. Para dejar de ver a las migraciones como “un problema” y valorarlo como “oportunidad”.

 

Estamos orgullosos de haber elegido Argentina para quedarnos y haber parido, junto a muchas organizaciones de DD. HH., sindicales, de migrantes, otras iglesias y partidos políticos, la mejor ley de Migraciones del planeta, la 25871, que en su artículo 4º nos colocaba en el lugar de sujetos de derechos y nos convoca a trabajar para que nunca más nadie nos utilice como excusa para intentar justificar la delincuencia, la trata, el desempleo o cualquier otro mal social en Argentina y superar el abordaje de las migraciones como “un problema” para valorarlo como “oportunidad”.

 

Y para los “incrédulos”, un “botón de muestra”. Junto a un equipo de investigadores de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional del Comahue hicimos un estudio acerca de la riqueza económica que genera la actividad ladrillera en Allen, desarrollada en su totalidad por la comunidad boliviana. El resultado del estudio arrojó que la riqueza que generan en la provincia de Río Negro es mayor al presupuesto anual del Estado provincial.

 

El estudio también proporcionó la información sobre la distribución de esa riqueza y decía que casi la totalidad quedaba en el país y centralmente en la provincia, lo que permitió comparar con la actividad frutícola, donde la mayor parte se va al exterior en la actualidad.

 

Podríamos hacer el mismo estudio acerca de la actividad hortícola o comercial que realiza la misma comunidad boliviana en la zona y los resultados serían también positivamente sorprendentes. De la misma manera podría estudiarse a cualquier otra comunidad de migrantes y sus resultados nos harían revisar nuestras frecuentes posturas hostiles y xenófobas.

 

Tanto más nos sorprenderíamos si estudiáramos otros aspectos tan relevantes como el económico o el cultural. Sólo un par de ejemplos: la riqueza y diversidad idiomática y el enriquecimiento en variedad y profusión de platos de comidas, que hoy componen el menú alimentario en nuestros territorios.

 

*Miembro de la Comisión Política de la Red Nacional de Líderes Migrantes en Argentina | Pastoral de Migraciones Neuquén


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